La simulación y la Participación Ciudadana

Por: Carlos F. González

Pocas cosas son tan importantes y a la vez cuestan tanto como lograr que la Sociedad Civil (así, con mayúsculas), ciudadanos como tú y como yo, se involucre en procesos que repercuten en el bienestar público, en una mejor forma de gobernarnos más allá de votar el día de las elecciones.

En este país, los gobiernos —así en plural, póngale usted el nombre que le venga a la mente—han logrado obstaculizar esta Participación Ciudadana, no solo no la promueven y facilitan, todo lo contrario, le ponen trabas, la hacen compleja y no les gusta, por más que por la moda actual digan que buscan impulsarla.

Uno de los órganos autónomos —esos que deben ser contrapeso de los gobiernos  y partidos políticos— de gran relevancia e incidencia es la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco —CEDHJ en el caso de Jalisco—. Apenas el pasado jueves 27 se dio la elección de su Presidente, un puesto de suma trascendencia en una sociedad en donde los derechos —los tuyos, los míos— son violentados de manera constante.

La CEDHJ desde hace muchos años se convirtió en un botín político de los partidos, un reparto de cuotas de muchos recursos (su presupuesto rebasa los 150 millones de pesos anuales) con sueldos de 165mil pesos para el Presidente y 112mil pesos para los visitadores, sin tomar en cuenta viáticos y otras prebendas. Un alto porcentaje del presupuesto del organismo (por arriba del 90%), lejos de destinarse a procesos de defensoría e investigación, se destinan a sueldos, dejando muy poco para la razón de ser de este organismo. La CEDHJ se convirtió en una vil agencia de colocación.

Dados los antecedentes —y aquí viene lo interesante—y lo importante del puesto y de la transparencia del proceso, más de 30 organizaciones ciudadanas impulsaron una metodología propuesta por Wikipolítica (Organización política sin filiaciones partidistas. Experimentamos con una nueva forma de hacer política a través de la colectividad y la tecnología) y enriquecida por  voces especializadas, estudiadas y sin duda autorizadas en el tema para llegar a un proceso transparente, puntual,  de frente a la sociedad y que diera elementos para elegir a la persona que presentara mejores credenciales y el proyecto más completo en función a criterios técnicos. Por más obstáculos presentados por la comisión responsable de la elección en el Congreso del Estado, ese grupo llevó a cabo un proceso que podría calificarse de ejemplar: consultas, foros, diálogos con la comisión del congreso, convocatorias mediante los 125 ayuntamientos del estado, vigilancia del proceso, todo con antelación y previsión que contrasta con lo improvisado y desaseado de los procesos del congreso. Todo con el único costo del tiempo voluntario de las personas interesadas y que son parte de estas organizaciones.

La Elección. En un proceso vigilado y visibilizado por las organizaciones mencionadas, se llevó a cabo una elección que tuvo que desahogarse en 3 rondas de votaciones, con un resultado que se parece –y mucho— a un vulgar reparto de cuotas. Se eligió a Alfonso Hernández Barron quién hasta antes de la elección cumplía con el cargo de tercer visitador en la actual administración, una administración que pasará a la historia por su mediocridad y corrupción.

Los Partidos. Por ser una de las primeras elecciones espinosas, tenía una personal curiosidad por ver como se manejaría el partido Movimiento Ciudadano. Este se anticipó a la elección y anunció con mucho garbo que su bancada votaría por Ma. Guadalupe Ramos —el perfil que obtuvo las mejores calificaciones—, pero a la tercera ronda cambió sin despeinarse y en bloque su voto por el candidato ganador, sin palabras. Del resto de los partidos PAN, PRI, PRD ya los conocíamos y siguen siendo los mismos.  Solamente Pedro Kumamoto, diputado independiente fue el único en mantener su voto por la candidata mejor calificada.

Una pena que la simulación y la hipocresía sigan siendo las banderas de los diputados, ahora en una legislatura de la que se esperaba mucho mas (aunque al lado de las recientes cualquier cosa es mucho mas), pero ya lo demostraron, siguen siendo los mismos. Poco a poco la participación ciudadana tendrá que acabar con esas prácticas. Pero eso depende de cuanto nos involucremos tú y yo en el futuro.

Por lo pronto un lamentable Congreso del Estado tiró por la borda un notable trabajo de participación ciudadana.

EL RESULTADO

20280397_1977166949185813_8731668322137216441_o 20287141_1977166935852481_2130842270008789520_o 20369553_1977166929185815_3521373907100563159_o 20369559_1977166932519148_5771554956564830436_o

La VOTACIÓN 

DFr9EGJVYAEiH8I

DFtErKfUIAEJ1t3

DFtH24nUMAE3o5m

El MANIFIESTO

Posicionamiento del Comité Pro Derechos Humanos sobre el proceso de elección de Ombudsman #DerechosHumanosJAL

http://www.tomala.mx/ddhh/material/posicionamiento_final.pdf

Recuperemos al Poder Judicial en Jalisco

POR NUESTROS DERECHOS.

9 de noviembre de 2016

Un Poder Judicial parcial tiene implicaciones negativas no sólo en el proceso político, la economía y el desarrollo. Un Poder Judicial inequitativo afecta las libertades y derechos de todas las personas, especialmente de las más desfavorecidas económicamente porque en Jalisco, la justicia depende ahora del dinero con que se cuente. Un funcionario judicial incompetente, parcial o corrupto puede arruinar la vida de un inocente.

El caso del Magistrado Luis Carlos Vega Pámanes, solicitando la liberación de dos detenidos por la Policía de Guadalajara, y con antecedentes penales, deliberadamente ocultos, es un episodio más que muestra la descomposición institucional del Poder más importante y necesario para mantener el Estado de Derecho. Infiltración partidista, corrupción e incompetencia mantienen a la justicia en Jalisco como rehén de los más influyentes o poderosos.

CONGRESO CIUDADANO DE JALISCO, COPARMEX, OBSERVATORIO LEGISLATIVO DEL ITESO y TÓMALA, reprobamos la grave situación de debilidad institucional del Poder Judicial en Jalisco. Exigimos que deje de ser botín político de intereses partidistas así como que se elabore una reforma de fondo que incluya como mínimo los siguientes rubros, mismos que se están planteando en la plataforma Haz Tu Ley.

1) Un Poder Judicial que limite a los demás poderes del Estado y a la clase política local; que sea un verdadero contrapeso para garantizar que nadie esté por encima de la Constitución. Se trata de dotar de mecanismos de control constitucional al Poder Judicial (incluido el Tribunal de lo Administrativo) para que los ciudadanos antepongan el derecho (condiciones mínimas de igualdad y libertad) a la discrecionalidad de la política y exista una verdadera jurisdicción contra la corrupción. Son necesarios mecanismos que pongan un alto efectivo a la llegada y permanencia en el Poder Judicial de personas que hayan violado la Constitución, brincado reglamentos o cometido delitos.

2) Mecanismos de justicia abierta. Los ciudadanos deben ser protagonistas reales y no sólo en el papel, de las decisiones administrativas del Consejo de la Judicatura, en la evaluación del trabajo jurisdiccional y en el fortalecimiento de la cultura de la legalidad. Esto supone una estricta rendición de cuentas, máxima transparencia en procesos y expedientes, así como un lenguaje fácilmente entendible por la ciudadanía, en la argumentación de sentencias y resoluciones.

3) Un sistema de nombramientos en el que participen los tres Poderes del Estado, así como una participación real de la sociedad civil. La Constitución de Jalisco establece tres consejeros ciudadanos dentro del Consejo de la Judicatura, actualmente designados por los partidos. Exigimos la creación de la carrera judicial para jueces y funcionarios dónde el mérito y la capacidad determinen, por oposición, los cargos judiciales. Esta propuesta busca garantizar la independencia e imparcialidad de la función judicial.

photo877608900184090557

La corrupción del poder judicial es una muestra más de la forma en que los partidos políticos han sacrificado la autonomía de los organismos que deberían ser autónomos y ciudadanos, con su práctica de reparto de cuotas. Exigimos reformas que garanticen la autonomía en los nombramientos de organismos como el consejo de la judicatura, la comisión estatal de los derechos humanos, el IEPC, el itei, la ASEJ y los tribunales de justicia, administrativos y electorales del estado, y que se haga responsables a los diputados de la 57, 58 y 59 legislatura, que nos han heredado instituciones que sólo sirven para cuidar los intereses de sus partidos.

En tanto no exista un Poder Judicial independiente e imparcial, que funcione como contrapeso y sea cercano a la ciudadanía, la impunidad, la corrupción, en suma la ausencia del Estado de Derecho seguirá siendo el escenario común de la realidad política y social de Jalisco.